martes, 12 de abril de 2011

Abuelas, el don del consentimiento


Si sus nietos son rastrojos
Ella los ve con buenos ojos
Con sus hijos fue mandona
Y ahora es gran consentidora
Cuidado si la rozas
Pues sus labios son ventosas
Pone platos como barcas
Y aunque estés hasta las trancas
Como si estuvieras loco
Dice, “niño comes poco”
Se las da de generosa
Más sus pagas son roñosas
Y aunque ya de pantalones
Uses carpas y telones
En sus ojos tiene un peso
Que jamás te verá grueso

2 comentarios:

  1. las abuelas! que grandes son... se lo voy a dedicar a las mías porque son de las mujeres más bonitas del mundo! con sus 90 y 80 años que tienen ya.

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  2. XD muy bueno Jacke.Me ha gustado mucho :) un beso

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